Islas de la Macaronesia
Tenerife, Madeira y Sao Miguel (Azores)

Del 14 al 30 de agosto

CRÓNICA
(Parte I)
CRÓNICA (Parte II)
CRÓNICA (Parte III)

Las islas de la Macaronesia lo componen 5 archipiélagos situados en el océano Atlántico. De norte a sur se encuentran las Islas Azores, Madeira y las islas Salvajes, pertenecientes a Portugal, más al sur se encuentran las Islas Canarias, pertenecientes a España, y, por último, el archipiélago de Cabo verde, país independiente que pertenece al continente africano.

Todas estas islas son de origen volcánico y albergan en ellas una fauna y flora muy diversa con abundantes endemismos. Es de resaltar los bosques de Laurisilva que existen en Azores, Madeira e islas Canarias, únicos en el mundo.

En primer lugar el destino elegido para nuestro viaje familiar de vacaciones fue Cabo Verde, pero una conversación telefónica con Eduardo García del Rey, un biólogo tinerfeño, buen conocedor de toda la Macaronesia, me echo para atrás, ya que, me dijo que no es un destino para viajar con la familia, porque algunas zonas son inseguras en cualquier isla del archipiélago, con lo cual, rápidamente cambiamos de destino y elegimos los otros archipiélagos macaronésicos, Tenerife en Islas Canarias, Madeira y la Isla de Sao Miguel en Azores.

En este relato voy a contar el viaje desde un punto de vista ornitológico y naturalista, aunque he de decir que no fue un viaje estrictamente concebido para ello, si no que fue un viaje familiar, un viaje para disfrutar del mar, de los paisajes, de algún parque temático, de la gastronomía, etc., aunque siempre quedaba hueco para intentar ver y fotografiar a la fauna que nos brindan estas maravillosas islas atlánticas, muchas de ellas endémicas, o sea, no se pueden ver en ningún otro lugar del mundo, además de un buen número de subespecies de aves diferenciadas del taxón nominal por diferencias biométricas y de plumaje, y también, solamente encontradas en estas islas atlánticas.


TENERIFE

Día 14 de agosto
Viaje desde Madrid a Tenerife

Muy temprano salió nuestro vuelo desde el aeropuerto de Madrid, concretamente a las 7:05 de la mañana, con lo cual, dos horas antes ya estábamos allí. Casi todo el viaje lo pasamos dormitando, ya que, el día anterior fue frenético con el trabajo y más tarde haciendo la maleta hasta bien entrada la noche.

El vuelo llegó sobre las 9:30 de la mañana, pero mientras recogimos las maletas en el aeropuerto y la empresa de alquiler de coches (Autoreisen Rent a car) nos entregó el Citroen C3 Picasso, nos dieron las 11:00 de la mañana.

Primeramente fuimos a nuestro hotel, Hotel Nasaru, sito en el Puerto de la Cruz, para dejar todas las maletas rápidamente y aprovechar la tarde visitando el Parque Nacional de las cañadas del Teide, pero tardaron en darnos la habitación y el plan se medio "chafó".

Aun así, y aunque era algo tarde cuando salimos del hotel, decidimos llegar hasta el centro de visitantes del Teide.

Una vez allí, y antes de atravesar sus puertas, nos entretuvimos con una legión de Lagarto tizón (Gallotia galloti) que había en la entrada, aunque más tarde nos dimos cuenta que estaban por todos lados.

Luego, buscamos la charca bebedero que se encuentra muy cerca del centro de visitantes, y aunque en un principio no la encontramos, más tarde nos la indicó un Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus canariensis) que en vuelo rasante llegó hasta ella.

Tal y como me dijo mi amigo Antonio Acedo, al cual quedo muy agradecido por todas las indicaciones y toda la atención que tuvo con nosotros durante nuestra estancia en su bonita isla, allí llegaban pájaros a docenas.

Herrerillo africano (Cyanistes teneriffae teneriffae), Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis), Serín canario (Serinus canaria), etc., eran algunos de los asiduos visitantes al bebedero.

Comimos en el mismo restaurante del centro de visitantes un pollo en salmorejo, algo picante, pero muy rico. También tuve que tomarme un café extra-largo para poder afrontar los 45 minutos que nos separaban del barranco Ruiz, próximo lugar que visitamos.

Cuando llegamos, las chicas estaban dormidas y no quisieron bajarse del coche. El barranco estaba sumido en un mar de nubes, con una niebla que no se veía a un palmo.

Aun así, inicié el camino hasta llegar a la zona que me había indicado Antonio en busca de las dos palomas endémicas, Paloma turqué (Columba bollii) y Paloma rabiche (Columba junoniae). Las palomas volaban por encima de mi cabeza y por lo grande que eran, yo juraría que eran todas rabiche, pero esa intensa niebla sólo me dejaba ver siluetas.

Muy pronto me volví al coche, porque era imposible ver nada y mucho menos fotografiar algo, con lo cual, volvimos pronto al hotel para tomar una merecida ducha, cenar y a la cama.


Lagarto tizón (Gallotia galloti)

El Teide

Herrerillo africano (Cyanestes teneriffae teneriffae)

Serín canario (Serinus canaria)




Día 15 de agosto
Sur de Tenerife y tour pelágico


Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea caniarensis)

Casa de pescador

Bisbita caminero (Anthus berthelotii)

El destino fijado para la mañana de ese día, era llegar al sur, buscar al Chorlitejo semipalmeado (Charadrius semipalmatus) que llevaba afincado en Tenerife desde hacía varios meses, y después, ir a un parque cercano donde siempre está la Tórtola rosigrís (Streptopelia roseogrisea).

La zona del chorlitejo donde me lleva el gps, es una playa, en la cual, desemboca un pequeño canal de agua.

La zona está abarrotada de gente, no hay que olvidar que es 15 de agosto, fiesta nacional, y aunque puedo ver varios chorlitejos, ninguno de ellos me parece el pájaro americano que voy buscando.

Sí que puedo ver varios ejemplares de Lavandera cascadeña de la subespecie canariensis (Motacilla cinerea canariensis), y algún Chorlitejo chico (Charadrius dubius). También vi, en un paseo por unas rocas cercanas a la playa, un ejemplar de Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) y otro de Vuelvepiedras común (Arenaria interpres) buscando alimento, además de algún Bisbita caminero (Anthus berthelotii) bastante confiado, pero el deseado chorlitejo no aparece.

Más tarde nos desplazamos al parque que me había apuntado Antonio para intentar ver Tórtola rosigrís (Streptopelia roseogrisea). Nada más llegar veo cantidad de tórtolas, pero a mí me parecen todas ellas Tórtola turca (Streptopelia decaocto). Tomo bastantes fotos para verlas con tranquilidad más tarde en el ordenador y buscar entre ellas alguna rosigrís. También se encuentran en el lugar un ejército de Cotorra argentina (Myiopsitta monachus).

Aunque las tórtolas son prácticamente idénticas unas a otras, Antonio me ha comentado que un par de ellas pudieran ser rosigrís, o al menos, tienen bastantes rasgos de rosigrís, porque no hay que olvidar que estas dos especies en muchas ocasiones se hibridan. Finalmente, ya en Madrid, Eduardo G. del Rey me dijo que ninguna de las fotos que le mostré eran rosigrís, con lo cual, tendré que esperar para una mejor ocasión.

Por la tarde tenemos el plato fuerte del día, un tour pelágico a bordo de una zodiac en compañía de Antonio Acedo y Eduardo G. del Rey con un objetivo claro, Pardela chica (Puffinus baroli).

El mar estuvo un poco picado y aparecieron un montón de Pardela cenicienta canaria (Calonectris borealis), aunque Antonio me decía que eran pocas en comparación con las que aparecían en otras salidas que habían realizado.

No tuvimos suerte con la Pardela chica (Puffinus baroli), aunque sí que Antonio "cantó" una que pasó muy deprisa por proa y que sólo pudo ver él.

Nos alegraron la salida varias familias de Calderón tropical (Globicephala macrorhynchus), Delfín mular (Tursiops truncatus) y Pez volador (Cheilopogon melanurus), y entre las aves, Petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii), Paiño europeo (Hydrobates pelagicus), Charrán común (Sterna hirundo), Gaviota patiamarilla (Larus michahellis atlantis), etc.

Llegamos a puerto con la tarde muy avanzada y paramos a cenar en el restaurante El cordero, en la carretera a Las Galletas, para continuar camino al hotel a una hora de distancia.


Cotorra argentina (Myiopsitta monachus)



Cangrejo (Sin identificar)


Pardela cenicienta canaria (Calonectris borealis)

Calderón tropical (Globicephala macrorhynchus)

Gaviota patiamarilla (Larus michaellis atlantis)

Paiño europeo (Hydrobates pelagicus)

Charrán común (Sterna hirundo)


Día 16 de agosto
Bebedero de aves en La Laguna y sur de Tenerife

Hoy he quedado con Antonio para visitar un bebedero que hay en las cercanías de La Laguna, al norte de la isla, mientras las chicas van a aprovechar para descansar y levantarse a la hora que quieran. Las apetece ir al paseo marítimo del Puerto de la Cruz, que realmente es muy bonito y merece la pena un paseo.

He quedado con Antonio en una zona céntrica de La Laguna, aunque el tiempo ha ido cambiando y al llegar está nublado y llovizneando.

Al final me encuentro con él a las 9:45, ya que he salido del hotel algo más tarde y desde allí tardamos como 20 minutos en llegar. El lugar es una pequeña charca ubicada en lo más profundo de un bosque de Pino canario (Pinus canariensis) que está alimentada de agua manualmente por los forestales para ayudar a las aves silvestres en la época de estío.

Nada más llegar, Antonio me propone colocarnos a pocos metros del charco, sin escondernos, para intentar fotografiar a poca distancia a los pájaros pequeños, pero sin terminar de montar el equipo fotográfico, un potente aleteo suena a unos 50 metros, y Antonio me comenta que son palomas, con lo cual, nos tenemos que retirar y echarnos una red de camuflaje por encima. Hay que recordar que las dos palomas endémicas de la isla son muy, muy desconfiadas, y éstas, son el objetivo de hoy.

Una vez escondidos, van llegando pajaritos al bebedero, en los que destacan, el precioso Pinzón azul (Fringilla teydea), ave endémica de las Islas Canarias, Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis), otro endémico, Herrerillo africano (Cyanistes teneriffae teneriffae), y la subespecie canariensis de Pinzón vulgar (Fringilla coelebs canariensis).

Después de pocos minutos y ya entretenidos con los pajaritos, vamos viendo como van llegando las palomas. Primeramente se van posando en lo alto de las copas de los pinos, algunas de ellas justo encima de nuestras cabezas, a lo que Antonio me hace una señal para que no me mueva, insisto, son desconfiadísimas.

Pero la espera, la larga espera, da sus frutos, y poco a poco las palomas van bajando a beber, lo que nos da una muy buena oportunidad de fotografía. Solamente podemos ver y fotografiar a la bonita Paloma turqué (Columba bollii), porque la Paloma rabiche (Columba junoniae) no aparece, pero me voy muy contento de allí, con fotos de una de las palomas más complicadas de fotografiar de todo el paleártico.

Vuelvo al Puerto de la Cruz a recoger a las chicas, y de allí, nos vamos a comer. Antonio me ha dicho que llame a su amigo Francisco por la tarde, un chico que vive en el sur de la isla y que conocí en Madrid, con lo cual, nos vemos con él por la tarde.

Primeramente, nos lleva al mismo lugar del día anterior, donde estaba el Chorlitejo semipalmeado, ya que es un lugar que me da juego para buscar pájaros, y la playa está al lado por si quieren aprovechar las chicas.

Como el día anterior, el chorlitejo no aparece, pero es normal, hay en la playa una fiesta hippy con música y tambores.

De allí nos vamos al campo de golf de Amarilla, donde podemos ver un nutrido grupo de Perdiz moruna (Alectoris barbara) que disfrutamos durante un buen rato. También aparecen unos cuantos ejemplares de Vencejo unicolor (Apus unicolor) y en un campo cercano, podemos ver un Alcaudón norteño (Lanius excubitur koenigi) de la subespecie koenigi.

Terminado el día, nos despedimos de Francisco y volvemos a nuestro hotel del Puerto de la Cruz.


Pinzón azul  (Fringilla teydea)

Paloma turqué  (Columba bollii)


Pico picapinos (Dendrocopos major canariensis)

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs canariensis)

Perdiz moruna (Alectoris barbara)

Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis)

Costa norte de Tenerife

Día 17 de agosto
Acantilados Los gigantes y Barranco Ruiz


Pepa e Iris en el parque del Drago milenario

Drago milenario (Dracaena draco)

El Teide

Todos los días en el Puerto de la Cruz, lugar donde se encuentra nuestro hotel, ha amanecido nublado. Parece que es la tónica habitual de esta parte de la isla, a diferencia del sur, donde cada vez que hemos ido los días han sido soleados y calurosos.

De cualquier manera, y aunque el día está muy oscuro, emprendemos con mucho ánimo nuestra excursión hacia los acantilados de Los Gigantes, un bonito pueblo al oeste de la isla para pasar un día de playa y snorkel.

En el camino puedo ver un buen número de Vencejo unicolor (Apus unicolor), además de Busardo ratonero (Buteo buteo insularum), Cuervo (Corvus corax tingitanus), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus canariensis), etc.

Antes de llegar a Los Gigantes, pasamos por Icod de los Vinos, momento que aprovechamos para visitar el Parque del Drago, donde se encuentra el famoso Drago (Dracaena draco) milenario, declarado Monumento Nacional en 1917.

Continuamos nuestro camino hacia Los Gigantes, donde pasamos buena parte del día en la playa y haciendo snorkel, con un buen número de especies de peces avistadas, algunos de ellos de bonitos colores.

Comimos en un restaurante sobre las 15:00 horas y abandonamos Los Gigantes.

Por la tarde, y ya de vuelta al hotel, pensamos en ir de nuevo al Barranco Ruiz, en busca nuevamente de las palomas.

Entre varias paradas que hicimos, para fotografiar los acantilados de Los Gigantes desde los miradores que hay en la carretera, también para fotografiar un confiado Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus canariensis) que volaba a baja altura, etc., llegamos al barranco sobre las 19:00 horas, y aunque con menos niebla que en nuestra anterior visita, el panorama se presenta oscuro y con poca luz.

Como el anterior día, la caminata es muy agradable, levantando rabiches a nuestro paso, incluso oímos un Gavilán común (Accipiter nisus granti) común reclamando que no logro ver, además de Busardo ratonero (Buteo buteo insularum), Mirlo común (Turdus merula), Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis), etc.

Con las nuevas indicaciones de Antonio, hoy sí que encuentro el árbol seco citado, donde hay posadas 1 Paloma rabiche (Columba junoniae) y 2 Palomas turqué (Columba bollii), a las que logro fotografiar.

La tarde no da para mucho más, ya que, se mete nuevamente una espesa niebla y oscurece bastante rápido el día, pero el objetivo está conseguido.

Volvemos al hotel muy cansados, es normal, ha sido un ajetreado día, con lo cual, ducha, cena y muy pronto a la cama.


Vencejo unicolor  (Apus unicolor)

Vencejo pálido  (Apus pallidus)


Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus canariensis)

Paloma rabiche (Columba junoniae)

Acantilados de Los Gigantes

Paloma turqué (Columba bollii)

Día 18 de agosto
Parque Nacional del Teide

Aunque nos levantamos relativamente pronto para aprovechar el día, ésta fue una jornada que nos la tomamos con mucha tranquilidad.

Primeramente, desayunamos en el hotel y luego nos fuimos a visitar Santa Cruz de Tenerife, para más tarde, volver al Puerto de La Cruz y pasear por su bonito paseo marítimo.

Más tarde fuimos al Parque Nacional de El Teide, ya que, teníamos contratados tres pases para subir en teleférico, pero recibí un SMS sobre las 11:00 horas comunicándome que por problemas operativos era imposible realizarlo.

Nos comentaron que ocurre con asiduidad, ya que, las rachas de viento son a menudo bastante fuertes en la cumbre de El Teide, aun así, nos dirigimos hacia allí, llegando primeramente hasta el Roque Cinchado, una emblemática formación rocosa famosa porque su imagen aparecía en los antiguos billetes de 1000 pesetas con El Teide a sus espaldas. Allí nos tomamos unas fotos y nos fuimos al bebedero de Las Lajas, unos cuantos kilómetros hacia el sur.

Desde ese momento tuvimos un cúmulo de despropósitos, primeramente, el bebedero estaba seco y abarrotado de gente, luego nos dirigimos nuevamente al barranco Ruiz, pero al llegar, la niebla de nuevo estaba instalada en aquel barranco, haciendo imposible transitar por él, con lo cual, decidimos volver al hotel, ya que, la tarde estaba muy avanzada y estábamos un poco cansados.

En el camino pude ver multitud de Vencejo unicolor (Apus unicolor), algún Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus canariensis) y un nutrido grupo de Pardillo común de la subespecie meadewaldoi (Carduelis cannabina meadewaldoi), aunque algunas recientes investigaciones genéticas no lo consideran una subespecie como tal.

Para terminar el día, pude ver, después de la cena en el hotel, un Búho chico en un punto de la población de La Laguna que me indicó Antonio, regresando al hotel pasada la media noche.


Cañadas de El Teide

Otra vista de El Teide


Roque Cinchado y Teide

Pardillo común (Carduelis cannabina)

Mar de nubes en el oeste de la isla

Día 19 de agosto
Bebedero de aves en el centro de visitantes de El Teide y salida pelágica


Serín canario  (Serinus canaria)

El Teide

Pinzón azul  (Fringilla teydea)

Una conversación con Antonio días atrás, había servido para organizar "in extremis" otra salida pelágica para hoy. Lo único fue, que deberíamos estar menos horas navegando para abaratar todo lo posible el tour.

Íbamos a salir desde el mismo puerto que la anterior ocasión, Puerto Colón, desde el pantalán 3, y esta vez, sería el inicio de la salida a las 16:30 y navegaríamos hasta las 19:30.

Teniendo este plan para por la tarde, por la mañana fuimos de nuevo al parque Nacional de El Teide, ya que, en las anteriores ocasiones no habíamos visitado el Centro de visitantes e Iris quería ver la proyección sobre el volcán y el origen del parque.

Parecía el día de la marmota, porque cada vez que llegábamos allí, lo primero que hacíamos era echar un ratito en el mismo lugar donde se agolpan un buen número de Lagarto tizón (Gallotia galloti).

Ya en el interior del centro de visitantes, la visita fue muy entretenida, donde la charla y el posterior video hablando sobre el origen de la isla, el parque, su flora y fauna, etc., fue bastante entretenido y enriquecedor.

Al terminar, fuimos al charco aquel que nos había costado tanto trabajo encontrar días atrás. Esta vez llegamos a la primera, y la verdad, que estaba repleto de pájaros. Serín canario (Serinus canaria), Herrerillo africano (Cyanistes teneriffae teneriffae), Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis) y Pico picapinos (Dendrocopos major canariensis). También los Lagartos tizones (Gallotia galloti) se sumaban al espectáculo, incluso se subían a las mochilas y a la óptica en cuanto la dejábamos en el suelo.

Una vez terminamos allí, nos comimos un pequeño sándwich en el parking del centro, que sería la única comida que haría hasta después del tour pelágico, porque llevar el estómago lleno, aumentaría las posibilidades de marearme en el barco.

Después, y antes de ir al puerto, era pronto todavía, pensamos ir de nuevo al bebedero de Las lajas y como continuaba seco, le eché una garrafa de agua, pero rápidamente me di cuenta que, el agua se filtraba y se vaciaba con rapidez, aunque había bastantes pájaros por alrededor, con lo cual, después de estar varios minutos observándoles, me di cuenta que entraban bastante de ellos entre unas piedras a unos 50 metros de mi posición, y al acercarme, vi que había otro pequeño bebedero construido con piedras y cemento que les servía perfectamente a los pájaros para saciar su sed y darse un buen baño. No quedó ahí la cosa, sino que, al lado había un tocón de un viejo pino que le habían echado agua, y los pájaros también lo usaban de parque de atracciones.

No hizo falta esconderme, sino que, simplemente de pie con el trípode y objetivo pude fotografiar innumerables pájaros, entre los que se encontraban, Pinzón azul (Fringilla teydea), Serín canario (Serinus canaria) y Pico picapinos (Dendrocopos major canariensis).

Cuando nos hartamos de tomar fotos a toda esa legión de pájaros, nos dirigimos a Puerto Colón, donde nos estaban esperando Eduardo, Alex y su hijo y el barquero. Antonio no había podido venir con nosotros en esta ocasión.

Montamos todos en la zodiac e iniciamos la salida. El mar estaba mucho más tranquilo que el día anterior, y la verdad que, se movía mucho menos y yo lo agradecí bastante.

A un par de millas encontramos una balsa de Pardela cenicienta canaria (Calonectris borealis), alimentándose de un pez muerto que estaba flotando. Como decía Eduardo eso era "chum" natural. También aparecieron por allí cuatro ejemplares de Paiño europeo (Hydrobates pelagicus), una Tortuga boba (Caretta caretta) y alguna Gaviota patiamarilla (Larus michahellis atlantis) que agarraban el pescado y volaban torpemente a ras de agua lejos, por lo que todas las pardelas igualmente se levantaban y se alejaban de nuestra posición, aunque los paiños aguantaban más en la zona, por tanto, nos dieron buenas opciones de fotografía.

El tiempo se pasó volando y sólo vimos alguna balsa más de pardelas, un Petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii), un Charrán común (Sterna hirundo) que pasó volando por encima de nuestras cabezas y poco más.

Volvimos al puerto a la hora fijada, las 19:30, y tomamos rumbo al hotel, ya que nos quedaba más de una hora de viaje.


Vencejo unicolor  (Apus unicolor)

Lagarto tizón  (Gallotia galloti)


Pico picapinos (Dendrocopos major canariensis)

Mosquitero canario (Phylloscopus canariensis)

Tortuga boba (Caretta caretta)

Pardela cenicienta canaria (Calonectris borealis)

Paiño europeo (Hydrobates pelagicus)


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