Ecuador 2023 (IV)

Del 13 al 27 de junio

CRÓNICA (Parte I)
CRÓNICA
(Parte IV)

Día 24 de junio

23 de Junio y lodge El Descanso



Paragüero corbatado


En la localidad de 23 de Junio


Corcovado frentirrojo


Hoy, Alex vino a recogerme a las 4:45 de la mañana, ya que nos dirigiremos en busca de un ave muy peculiar: el Paragüero corbatado (Cephalopterus penduliger), que habita en la pequeña población de 23 de Junio, al oeste de Mindo.

Juan Luna es quien nos recibe en la finca y nos guía hasta el área donde habita el Paragüero, una experiencia que nos lleva unos 15 minutos de caminata y un cruce de arroyo que realizamos con la ayuda de Juan que nos sube a su espalda para cruzar, ya que no llevábamos botas de agua.

El Paragüero no tarda en hacer su aparición, aunque al principio lo avistamos en un árbol bastante distante. Sin embargo, poco a poco se acerca y se posa en uno de los árboles más cercanos, aunque lamentablemente, está en la sombra y a gran altura. A pesar de ello, consigo capturar algunas fotos.

Pero lo que viene a continuación es aún más emocionante. Mientras observamos con los prismáticos en busca de más aves, escuchamos un sonido desde el bosque que despierta la curiosidad de Alex. Al principio piensa que se trata de una Pava cojolita (Penelope purpurascens), pero Juan nos informa que se trata de un Corcovado frentirrojo (Odontophorus erythrops), al que ha estado alimentando durante varios días.

Nos dirigimos hacia allí sin dudarlo y en un claro del bosque, Juan esparce maíz y otras semillas para atraer al ave, que finalmente, y después de una considerable espera, se asoma tímidamente. Consigo capturar varias fotos de esta hermosa ave, lo que resulta especialmente emocionante ya que Alex, un experimentado guía y fotógrafo de aves en Ecuador, nunca antes había tenido la oportunidad de fotografiarla y afirma que esto es un "pajarazo" porque ha tenido muy pocos encuentros con él durante su dilatada vida como guía.


Tucán pechigualdo


Iris, Pepa y Alex caminando por la selva


Busardo caminero

De regreso a la misma zona donde vimos anteriormente al Paragüero, avistamos otras especies como Clorospingo oscuro (Chlorospingus semifuscus), Trepatroncos picocuña (Glyphorynchus spirurus), Vireo coronipardo (Vireo leucophrys) y Tucán pechigualdo (Ramphastos ambiguus), entre otros.

Después de disfrutar de un buen desayuno en la casa de Juan Luna, emprendemos el regreso a Mindo, haciendo algunas paradas para avistar rapaces como Aura gallipavo (Cathartes aura), Halcón murcielaguero (Falco rufigularis) y Busardo caminero (Rupornis magnirostris).

Llegamos a Mindo alrededor de las 13:00 y nos apresuramos a almorzar, ya que a las 14:00 tenemos una salida a caballo por los caminos de los alrededores, una actividad que disfrutó especialmente Iris.

Por la tarde, nos relajamos en el lodge El Descanso, donde observamos y disfrutamos de los comederos de colibríes, en los que el dueño era un agresivo Amazilia tzacatl (Amazilia tzacatl). Este lugar también atrae, la Paloma montaraz pálida (Leptotila pallida), el Picamaderos listado (Dryocopus lineatus) y de Guayaquil (Campephilus gayaquilensis), la Tangara flamigera (Ramphocelus flammigerus), la Eufonia picogruesa (Euphonia laniirostris), el Pepitero gorjicanelo (Saltator maximus) y alinegro (Saltator atripennis), entre otros, acompañados por un simpático Agutí negro (Dasyprocta fuliginosa).

Con el día llegando a su fin, nos retiramos a nuestra habitación para ducharnos y luego salir al pueblo a cenar.


Paloma montaraz pálida


Picamaderos listado


Pepitero alinegro



Día 25 de junio
Reserva Amagusa, Reserva Sachaguatusa y Finca Victoriana


Lorito carirrosado


Reserva Mashpi Amagusa


Pinchaflor índigo

A las 5 de la mañana, me reuní con la persona que me guiaría durante el resto del viaje. Alex Luna me pidió hace unos días el favor de permitirle participar en una salida pelágica en la costa que le surgió de repente. En esta excursión iban a embarcar los mejores expertos en aves marinas del país, algo que no se quería perder. Le dijimos que adelante y nos dejó en manos de su cuñado y tocayo, también un excelente guía, Alex Toapanta.

Hemos estado muy a gusto con el "nuevo Alex", ya que conoce bastante bien a las aves de Ecuador. Gracias a él, he podido avistar muchas especies que hasta ahora no había tenido la oportunidad de ver.

El primer lugar que visitamos esta mañana del 25 de junio es la Reserva de Amagusa. Me encantó por la gran variedad de especies que pude observar y fotografiar, además de lo bien organizado que está con comederos de colibríes, tangaras, tucanes, y un área con tela blanca iluminada para atraer a los insectos.

Comenzamos en una zona con poca luz, donde ya pudimos ver algunas especies interesantes, como Hormiguero de Zeledón (Hafferia zeledoni) y Clorospingo gorjiamarillo (Chlorospingus flavigularis). De repente, Alex me llamó alamartemente porque había descubierto un Pinchaflor índigo (Diglossa indigotica) en un pequeño árbol, indicándome que es una especie muy difícil de ver y que no perdiera la oportunidad de fotografiarla, y yo, como soy muy obediente, no dejé pasar la ocasión.

Más tarde, otra sorpresa llegó en forma de Lorito carirrosado (Pyrilia pulchra), una especie fascinante que acudió a las bananas colocadas en un árbol dentro de la finca, especie que no volvimos a ver durante el resto del viaje.

En los comederos de las tangaras, también tuvimos suerte. Allí pude observar espectaculares especies como Tangara dorada (Tangara arthus), Tangara de Edwards (Bangsia edwardsi), Tangara nuquirrufa (Chalcothraupis ruficervix), Tangara verde (Chlorochrysa phoenicotis), Tangara carafuego (Tangara parzudakii) y Tangara barbinegra (Anisognathus notabilis), entre otras. Además, vimos otras especies como Saltarín alitorcido (Machaeropterus deliciosus), Tucanete culirrojo (Aulacorhynchus haematopygus), Anambé barrado (Pachyramphus versicolor), Solitario andino (Myadestes ralloides), Anambé canelo (Pachyramphus cinnamomeus) y Vireón piquinegro (Cyclarhis nigrirostris), junto con varias especies de colibríes, entre los que se encontraban Brillante emperador (Heliodoxa imperatrix) o Rabudito verde (Discosura conversii), entre otros.


Frutero pechinaranja


Reserva natural Sachaguatusa


Tangara verde

De allí, decidimos ir a otra hermosa reserva abierta recientemente y muy recomendable, la Reserva Sachaguatusa, pero ants hicimos una interesante parada a medio camino donde logré fotografiar varias especies fascinantes, como Solitario negro (Entomodestes coracinus), Frutero pechinaranja (Pipreola jucunda), Quetzal cabecidorado (Pharomachrus auriceps) y Mielerito collarejo (Iridophanes pulcherrimus), por nombrar algunos.

Una vez en Sachaguatusa, los dueños de la finca nos recibieron y nos llevaron a un área donde ponen frutas para las aves. Allí, disfrutamos de una buena sesión fotográfica con especies igualmente interesantes, como Cabezón cabecirrojo (Eubucco bourcierii), Tangara cabecibaya (Tangara gyrola), Semillero variable (Sporophila corvina), Tangara golirrufa (Ixothraupis rufigula) y Tangara goliplateada (Tangara icterocephala).

Nos fuimos de la magnífica reserva Sachaguatusa e hicimos una parada en el camino para comer en un restaurante de carretera antes de ir a nuestro último destino del día: la Finca Victoriana, cerca de Santa Elena. Allí tienen un lek de Gallito de roca (Rupicola peruvianus) que Alex me había recomendado encarecidamente visitar por la excelente luz para las fotos. Al caer la tarde, llegaron muchos individuos a ese lek, y pude tomar una gran cantidad de fotos.

La visita al lek del Gallito de roca fue un magnífico final de día. Aunque ya los habíamos visto en la primera parte del viaje en Refugio Paz de las aves, volver a ver a estos impresionantes pájaros en plena actividad fue de nuevo una experiencia inolvidable.

Sin tiempo para mucho más, nos dirigimos de regreso a nuestro alojamiento en Mindo, llegando justo a tiempo para una ducha refrescante y una cena reconfortante. El día había sido largo y lleno de momentos memorables, y mientras cenábamos, no pudimos evitar recordar y comentar las espectaculares especies que habíamos visto. Fue el cierre perfecto para una jornada intensa y emocionante en los rincones naturales de Ecuador.


Tangara golirrufa


Gallito de roca peruano


Tangara nuquirrufa


Día 26 de junio
Santuario de aves Río Silanche y finca Fruti tour


Mono aullador

Trogón coliblanco


Alex en la torre de la Reserva Silanche

Nuevamente, Alex llegó temprano a buscarme a nuestro lodge. A las 5 de la mañana me subí a su coche, listo para iniciar una nueva jornada de exploración. El Santuario de Aves Río Silanche por la mañana y la finca Fruti Tour por la tarde serían los destinos que exploraríamos en este penúltimo día en suelo ecuatoriano.

El trayecto desde Mindo a Río Silanche tomó más de una hora. Al llegar a la reserva, aparcamos en la entrada y, todavía con muy poca luz, nos dirigimos por un sendero hacia una torre de observación. Esta estructura, accesible mediante una larga escalera, nos elevaba varios metros por encima del nivel del bosque, ofreciendo una vista privilegiada sobre la zona forestal.

Las aves ya estaban muy activas a esa hora y pronto empezamos a ver y escuchar una gran variedad de pájaros. Entre las primeras sorpresas del día, observamos tres especies de dacnis que no había visto hasta el momento: Dacnis azul (Dacnis cayana), Dacnis muslirrojo (Dacnis venusta) y Dacnis pechirrojo (Dacnis berlepschi). También pudimos recrearnos con otras especies como Tangara cejirroja (Heterospingus xanthopygius), Picolezna menudo (Xenops minutus), Tangara cabecidorada (Stilpnia larvata) y Cabezón escamoso (Capito squamatus), por nombrar algunos.

A medida que la mañana avanzaba, el calor se hacía cada vez más intenso, aunque la actividad de las aves no disminuía y seguía sumando especies a mi lista. Entre estas, pudimos identificar cuatro especies diferentes de vencejos: Vencejo acollarado (Streptoprocne zonaris), Vencejo tijereta chico (Panyptila cayennensis), Vencejo cuellirrojo (Streptoprocne rutila) y Vencejo ceniciento (Chaetura cinereiventris).

También fue muy interesante el avistamiento de un Mono aullador (Alouatta palliata) que, haciendo honor a su nombre, aullaba con mucha intensidad a poca distancia de la torre donde nos encontrábamos.

Antes de bajar de la torre, ya que el calor se había vuelto insoportable, logramos observar unas cuantas especies más, como una hembra de Saltarín cabecirrojo norteño (Ceratopipra mentalis), Mosquerito del Chocó (Zimmerius albigularis), Titira enmascarado (Tityra semifasciata), Cotinga quérula (Querula purpurata), etc.


Ermitaño de yaruqui


Almuerzo cerca de Silanche


Amazilia de Rosenberg

Nos retiramos hacia la entrada de la reserva, donde teníamos aparcado el coche, ya que allí hay más sombra y podremos disfrutar de mejor manera buscando aves. La verdad es que no se da nada mal, ya que podemos ver a muy poca distancia un Trogón coliblanco (Trogon chionurus), además de otras especies no menos interesantes, como Ermitaño de yaruqui (Phaethornis yaruqui), Brillante coroniverde (Heliodoxa jacula), Zafiro coronado (Thalurania colombica), Pepitero pizarroso (Saltator grossus), y el Mosquerito cabecigrís (Phyllomyias griseiceps), entre otros.

A media mañana nos vamos de esta bonita reserva que por el poco tiempo que tenemos no puedo quedarme a explorar más. Alex me asegura que da mucho más de sí.

Antes de llegar a nuestro próximo destino, el Sendero Frutti tour, paramos a comer en un restaurante donde nos ponen un abundante plato combinado muy rico, riquísimo.

Una vez en el Sendero Frutti tour, nos recibe la persona que lo gestiona, Marcelo Jumbo, quien nos acompaña desde nuestra llegada hasta que nos vamos después de más de tres horas disfrutando de sus senderos y sus animales.

Primeramente nos dirigimos hacia una zona donde tienen plantado cacao y allí puedo ver un buen número de interesantes especies, como Semillero piquigrueso (Sporophila funerea), Cotorrita de Piura (Forpus coelestis), Carpinterito oliváceo (Picumnus olivaceus), Cacique lomiamarillo (Cacicus cela), Carpintero escarlata (Dryobates callonotus), Tangara cabeciazul (Stilpnia cyanicollis), y Bienteveo alicastaño (Myiozetetes cayanensis), entre otros.

Luego nos dirigimos hacia la construcción donde reciben a los turistas, porque allí están los comederos de colibríes y están entrando dos especies que hasta el momento no he podido ver: Mango gorjinegro (Anthracothorax nigricollis) y Colibrí piquilargo (Heliomaster longirostris). Aunque se hacen de rogar, por fin los puedo ver y tomar alguna fotografía.

Otras especies que puedo fotografiar desde la balconada de esa instalación son Carpintero oliváceo (Colaptes rubiginosus), Momoto yerubá occidental (Baryphthengus martii), Cerquero piquinaranja (Arremon aurantiirostris), Semillero volatinero (Volatinia jacarina) y Carpintero centroamericano (Melanerpes pucherani), por nombrar algunos.

Casi con la noche al caer, nos retiramos del lugar y emprendemos viaje a Mindo, ya que tenemos un trayecto de casi una hora, por tanto, no da para mucho más este día.


Mango gorjinegro


Anolis


Carpintero centroamericano


Día 27 de junio
Sachatamia lodge y vuelta a Madrid

Chochín montañés

El descanso lodge


Ticotico de anteojos

Quedaba todavía alguna hora para amanecer cuando sonó el despertador. Hoy Alex vendrá nuevamente muy temprano a buscarme para acometer nuestro último día en Ecuador visitando Sachatamia Lodge, al norte de Mindo.

Sachatamia es un lugar excelente para fotografiar aves, ya que cuenta con un hide iluminado para atraer insectos, lo que a su vez atrae a las aves, además de varios comederos para colibríes y otros pájaros.

Después de tomar un rápido café en nuestro lodge, salí de nuestra habitación y encontré a Alex esperándome. Sin más demora, nos dirigimos hacia Sachatamia. Al llegar, todavía casi de noche, nos dirigimos al mencionado hide con luz para insectos. La verdad, no defrauda; enseguida empezamos a ver especies interesantes como Candelita plomiza (Myioborus miniatus), Mosquerito ardonado (Myiotriccus ornatus) y un precioso y llamativo Momoto yerubá occidental (Baryphthengus martii) que se alimentaba de los insectos de mayor tamaño.

Me percaté de que en uno de los posaderos había colgado un racimo de uvas y le pregunté a Alex para qué especie era. Me respondió que era para una hembra de Paragüero corbatado (Cephalopterus penduliger) que estaba entrando últimamente. Esperamos, y aunque se hizo de rogar, finalmente vino a por su ración de uvas. Fue un lujo tener a este pájaro a escasos 6-8 metros de mi posición.

Poco a poco amaneció, aumentando la luz y disminuyendo la llegada de insectos a las telas blancas iluminadas, pero los pájaros seguían llegando en buen número. Entre los que pude fotografiar estaban el Chochín montañés (Troglodytes solstitialis), Ticotico rayado (Syndactyla subalaris), Ticotico de anteojos (Anabacerthia variegaticeps), Reinita cabecilistada (Basileuterus tristriatus), Cucarachero pechigrís (Henicorhina leucophrys) y Cerquero coronicastaño (Arremon brunneinucha). Otra buena sorpresa fue la llegada de una pareja de Trogón enmascarado (Trogon personatus), que al igual que el paragüero, se alimentaba de los insectos más grandes, permitiéndome tomarles numerosas fotos.

Ya casi cuando nos íbamos, un par de especies más aparecieron: Trepamusgos cabecirrayado (Thripadectes virgaticeps) y Trepatroncos fuliginoso (Dendrocincla fuliginosa), por tanto y ya con tanta luz, decidimos abandonar el hide, ya que la actividad había descendido mucho, para dirigirnos a los comederos de colibríes en la entrada del lugar.

De camino hacia allí, Alex distinguió en un árbol, a bastante distancia, un Halcón montés agavilanado (Micrastur ruficollis). Me comentó que esta especie antes solía entrar en el hide que acabábamos de dejar y se posaba a pocos metros, lo que me hizo imaginar lo alucinante que hubiera sido observarlo tan de cerca.

Al llegar a los comederos de la entrada, vimos que no había apenas actividad, así que decidimos volver a El Descanso Lodge.

Tendremos que abandonar El descanso y dirigirnos al aeropuerto no más tarde de las 14:00, ya que nuestro vuelo con destino a Madrid sale a las 17:55 y el aeropuerto está algo retirado. Además, tendremos que sortear los monumentales atascos de Quito y no queremos que haya ningún imprevisto.

Antes del almuerzo, en los jardines de El Descanso Lodge, fotografié las últimas especies, incluyendo una simpática Ardilla de cola roja (Sciurus granatensis) y algunas aves interesantes como Paloma colorada (Patagioenas cayennensis), Picamaderos de Guayaquil (Campephilus gayaquilensis) y Reinita culiparda (Myiothlypis fulvicauda).

Tras el almuerzo, no quedó tiempo para más. Subimos a la habitación para terminar de hacer las maletas. Nuestro periplo por tierras ecuatorianas llegaba a su fin. Habíamos disfrutado muchísimo de este país, que a pesar de tener algunas zonas con problemas de seguridad, ofrecía áreas muy seguras alrededor de Quito y en las montañas cercanas al Volcán Antisana y Papallacta justo donde habíamos estado. Ecuador es un país encantador, con gente muy acogedora.

Da un poco de pena mirar atrás y recordar todos los buenos momentos vividos en la exuberante naturaleza ecuatoriana, pero el deber llama y nuestro vuelo de regreso espera...


Ardilla de cola roja


De vuelta a casa


Reinita culiparda


CRÓNICA (Parte I)
CRÓNICA
(Parte IV)

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